Olga (Teresa Sánchez) vive en un enorme multifamiliar en
donde lleva una existencia solitaria, regida por hábitos inalterables. Pero
cuando, por necesidad económica, renta un cuarto de su departamento a un hombre
quien a escondidas mete también a su hijo de nueve años, Olga se enfrenta a lo
que más miedo le tiene, la conexión emocional.
Tras su exitoso paso por la Berlinale, donde recibió el
Premio del Jurado Ecuménico, el nuevo largometraje de Fernando Eimbcke llega a
los cines de México.