Un clásico de
culto de los años 80, la singular comedia de ciencia ficción de Alex Cox está
protagonizada por el siempre cautivador Harry Dean Stanton como un curtido
cobrador de deudas en un desolado Los Ángeles, y Emilio Estevez como el punk
nihilista de clase media al que toma bajo su protección. El trabajo se complica
cuando se ven envueltos en la recuperación de un misterioso —y sobrenatural—
Chevy Malibu con una cuantiosa recompensa. Con la mejor banda sonora punk de
Los Ángeles de principios de los ochenta, esta odisea cruda y divertidísima es
también una crítica incisiva de las políticas nacionales y exteriores del
presidente Reagan.